Horacio Castillo – Anquises sobre los hombros

Todos llevamos, como Eneas, a nuestro padre
sobre los hombros.

Débiles aún, su peso nos impide la marcha,
pero luego se vuelve cada vez más liviano,
hasta que un día deja de sentirse
y advertimos que ha muerto.

Entonces lo abandonamos para siempre
en un recodo del camino
y trepamos a los hombros de nuestro hijo.
.
Horacio Castillo (Materia Acre, 1974)

Con usura – Ezra Pound

CANTAR XLV

Con usura

Con usura no tiene el hombre casa de buena piedra
Con bien cortados bloques y dispuestos
de modo que el diseño lo cobije,
con usura no hay paraíso pintado para el hombre en los muros de su iglesia
harpes et lutz (arpas y laúdes)
o lugar donde la virgen reciba el mensaje
y su halo se proyecte por la grieta,
con usura
no se ve el hombre Gonzaga,
ni a su gente ni a sus concubinas
no se pinta un cuadro para que perdure ni para tenerlo en casa
sino para venderlo y pronto
con usura,
pecado contra la naturaleza,
es tu pan para siempre harapiento,
seco como papel, sin trigo de montaña,
sin la fuerte harina.
Con usura se hincha la línea
con usura nada está en su sitio (no hay límites precisos)
y nadie encuentra un lugar para su casa.
El picapedrero es apartado de la piedra
el tejedor es apartado del telar
con usura
no llega lana al mercado
no vale nada la oveja con usura.
Usura es un parásito
mella la aguja en manos de la doncella
y paraliza el talento del que hila. Pietro Lombardo
no vino por usura
Duccio no vino por usura
ni Pier della Francesca; no por usura Zuan Bellini
ni se pintó “La Calunnia”
No vino por usura Angélico; no vino Ambrogio Praedis,
no hubo iglesia de piedra con la firma: Adamo me fecit.
No por usura St. Trophime
no por usura St. Hilaire.
Usura oxida el cincel
Oxida la obra y al artesano
Corroe el hilo en el telar
Nadie hubiese aprendido a poner oro en su diseño;
Y el azur tiene una llaga con usura;
se queda sin bordar la tela.
No encuentra el esmeralda un Memling
Usura mata al niño en el útero
No deja que el joven corteje
Ha llevado la sequedad hasta la cama, y yace
entre la joven novia y su marido
Contra naturam
Ellos trajeron putas a Eleusis
Sientan cadáveres a su banquete
por mandato de la usura.

Poema de Claudia Masín

Los que se apartan de la ley que los obliga a mimetizarse con su entorno,

tienen un resplandor intenso y breve.

Ser raro es dejar de ser reconocido por los del propio clan

Es que da miedo renunciar a la esperanza de la normalidad.

Soñar con que alguna vez aceptaremos que se debe tomar lo que hay,

atarse a eso con desesperación,

quedarse en la familia, la patria, el amor, el odio que nos dieron.

Pero la vida que nos toca es ajena,

una bomba que llevamos encima

y nos ha minado el cuerpo.

Estamos paralizados por el temor a que explote

cada vez que tratamos de renunciar a ella,

y encontrar en otra parte una vida

que se nos parezca.

En el Vagabunto de las Estrellas, Abeja. Podcast de Claudia Masín